Mientras que en Brasil ya está en propuesta una ley que penalice la heterofobia (sí, leíste bien), en Budapest, Hungría, están organizando la primera marcha del orgullo heterosexual.
A la manifestación, preparada para “contrarrestar la influencia” del Orgullo Gay que tuvo lugar en julio pasado, asistieron muchas menos personas que a su contraparte homosexual.
No obstante, líderes de las iglesias dijeron que un número creciente de personas está a favor de “limitar el comportamiento gay”. Las demandas de estos grupos se centran en que las personas homosexuales no deberían ser autorizadas a manifestarse en lugares que son financiados “por la gente respetable”.
Bueno, para ser sinceros, es cierto que la heterosexualidad está favorecida en al menos 80 países, y no los discriminan en el trabajo, y si tienen relaciones no son repudiados por sus familias; tampoco les ponen dificultades cuando van a casarse o a adoptar.
Todos tienen derecho a un orgullo, ¿o tú qué opinas?