Demuestra Estudio que la ‘Campaña por la Belleza Real’ es un FAIL

La ‘Campaña por la Belleza Real’ iniciada por la marca Dove y que ha tenido eco en muchos otros medios -especialmente revistas- que han empezado a optar por presentar modelos de tallas “reales” (es decir, no las clásicas modelos anoréxicas y huesudas) no ha conseguido su objetivo de hacer sentir bien a las lectoras.

Supuestamente, al poner modelos con cuerpos ‘normales’ o incluso con algo de sobrepeso, se conseguiría evitar que las modelos contribuyan a falsos prototipos de belleza y trastornos alimenticios, además de evitar que las mujeres se deprimieran al compararse con las imágenes que ven en las portadas (además, todas ellas retocadas por computadora).demuestra-estudio-que-campaña-por-la-belleza-real-es-un-failSin embargo, los resultados de un estudio llevado a cabo por la Universidad de Arizona demuestran que esto no es así. De acuerdo con la investigación, ninguna mujer se siente mejor respecto a sí misma al ver las imágenes de modelos “reales” y/o con sobrepeso.

Las gorditas sólo prefieren anuncios que no incluyan a ninguna modelo. En su mente, cualquier mujer que salga en una revista o anuncio es más delgada que ellas, incluso si concretamente se puede demostrar que la realidad es lo contrario.

Para las mujeres que están en su peso adecuado, las modelos “reales” tampoco son favorables, pues las ven como más curvilíneas y “más mujeres” que ellas. Y el caso es el mismo para las chicas delgadas, por lo que en suma, nadie sale beneficiado.

Más aún, el estudio demostró que la gran mayoría de las mujeres (sin importar en qué condición física estén) se valoran a sí mismas como “más gordas” que cualquier mujer que salga en una revista o en la televisión, inclusive si dicha mujer es realmente mucho más rolliza que ellas.

Otro aporte de sumo interés es que la publicidad de gimnasios y dietas podría estar haciendo todo lo contrario de lo que deberían. Estos anuncios invariablemente presentan modelos delgadas como ejemplos aspiracionales. Un poco como motivación a que el público diga “yo también quiero verme así”.

Pero de acuerdo con los resultados del estudio, el efecto es el contrario. Cuando la mayoría de las mujeres ven chicas delgadas en estos anuncios (nuevamente, sin importar si ellas en efecto son más delgadas que las modelos) simplemente lo asumen como algo natural de la televisión o las revistas, y algo a lo que ellas no pueden acceder.

Por otro lado, con el ojo clínico que naturalmente poseen, si una publicidad presenta a una mujer con sobrepeso el efecto es mucho más poderoso. La razón es que las chicas la ven como desagradable y es entonces mucho más probable que se identifiquen y que quieran evitar ser vistas por los demás como ellas han visto a la mujer en cuestión, por lo que estarán bastante más dispuestas a comprar el producto en cuestión.

En resumen, aunque mucho se ha acusado que el malestar generalizado y alto número de pacientes con trastornos alimenticios proviene de que los medios han “puesto de moda” modelos de belleza irreales e inalcanzables, este estudio contribuye una perspectiva mucho más compleja y objetiva, que después de todo pone la luz donde realmente debería estar: en la persona y en su autoestima, más allá de los objetos de entretenimiento y comunicación que pueda consumir día con día.

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