Todos hemos crecido con la falsa idea de que las espinacas tienen un altÃsimo contenido de hierro y esto se debe mayormente a la caricatura de Popeye (quien se volvÃa súper fuerte al comerlas) pero resulta que todo proviene de un error tipográfico:
Cuando Popeye debutó en 1919, su creador E.C. Segar, buscó alguna manera de justificar la fuerza especial del personaje y le pareció útil con ello motivar a los niños a comer verduras. Una breve investigación le llevó a encontrar un estudio alemán de 1870 donde se indicaba que las espinacas contenÃan 30 mg de hierro por una porción de 100 gramos.
Esto era realmente increÃble, una cifra incluso superior a la que posee la carne. Asà que el resto es historia: Popeye se hizo famoso a nivel mundial y con él las espinacas y esta idea de que eran altÃsimas en hierro.
Pero realmente es un FAIL: Aunque al poco tiempo se reveló que el estudio alemán en cuestión tenÃa un error tipográfico, y en lugar de 30 mg eran solamente 3 mg, ya toda una generación habÃa crecido viendo la leyenda de que las espinacas eran la panacea. Y asà educaron a sus hijos, y seguramente a ti también te tocó aprenderlo.
Hoy es momento que aprendas la realidad. Aunque las espinacas son nutritivas, su contenido de hierro ni siquiera es tan alto entre las frutas y verduras (una porción de sandÃa o de pasas tiene más de este mineral), mucho menos comparado con un bistec de carne.
Si de verdad te interesa aumentar tu dosis de hierro, más vale que tomes legumbres como lentejas (6,9 mg/100 g) o mejor aún pruebes el alga dulse, con 150 mg de hierro, o wakame con 40 mg por 100g. Si no eres vegetariano, un filete de hÃgado de cerdo te proporciona 20 mg/100g y una ración de 100g de berberechos tienen 22 mg de este mineral.
Como puedes ver, hay que tomar muchas espinacas para asimilar cantidades apreciables de hierro, aparte de que tienen sustancias laxantes y quelantes que disminuyen la absorción de este mineral. ¡Ahora resulta que no podemos creer todo lo que aprendimos de las caricaturas!