FAIL: Se Divierten Ejecutivos Franceses Pagando para ser Secuestrados
Mientras en otros lugares del mundo el secuestro es un problema incontrolable para las autoridades, en Francia, ejecutivos pagan para que los rapten, aten y amordacen por un máximo de 11 horas, informó la Agencia ESA.
La compañía “Ultime Realité” al este del país galo cobra 900 euros (1,226 dólares) para vivir la experiencia de un rapto diseñado.
“Básicamente, todo es posible. Identifico lo que el cliente quiere y luego trato de llevarlo a cabo”, dijo Georges Cexus, de 28 años, quien estableció la empresa a mediados de enero.
Una vez que se ha establecido la situación, los clientes firman un contrato y un documento de renuncia de responsabilidades, pero no tienen idea de cuándo los secuestradores darán el golpe de forma de aumentar la sorpresa.
El cliente también puede optar por un drama psicológico diseñado y más elaborado, que incluye un escape o por ejemplo, una persecución en helicóptero.
“Ultime Realité” sostiene que recibe dos peticiones diarias, en mayor parte de ejecutivos de alto rango que buscan una alternativa extrema al salto desde altura o al paracaidismo.
Si estás interesado, nosotros te hacemos vivir la “experiencia” a mitad de precio. ¿Te apuntarías en algo así?




Fantasma 17:05 · on Febrero 26, 2010
Estoy impresionado! En México y en otros países de América Latina vivimos con el miedo del secuestro y en Francia crean un negocio.
cesar 22:40 · on Febrero 27, 2010
son indios,pero gueros,agame el favor carbor.
mayito 18:59 · on Marzo 25, 2010
son unos pendejos eso es lo que opino y el dueño del negocio es un vivo
luis santoa 15:01 · on Mayo 21, 2010
pues tiene razon son pinches chundos proletarios y aparte son que les gusta mamar la verga a los cabrones hijo de putas
mayito 19:02 · on Marzo 25, 2010
en mexico y en algunos otros paises del mundo se vive la experiencia del miedo ante un secuestro real. y hay paises que se mueren de hambre y estos jodidos tiran el dinero, de tal manera que ya lo habia dicho antes son unos pendejos…
ni hablar…